lunes, 11 de agosto de 2008

HOMBRE NUEVO, HOMBRE DE BARRO LETRAS DE RELIGION CATOLICA

HOMBRE NUEVO.

EL MUNDO ENTERO LO HAS CREADO TU Y TU LUZ
UN HOMBRE NUEVO ALUMBRA EN TI, JESUS. (bis)

1. La riqueza ya no es un honor
porque de los pobres es
el espacio libre del amor
y la fuerza de la fe.
No es una locura ya el dolor
porque todo está de pie,
sostenido por el corazón
que a la muerte le hizo caer.

2. Todas las cadenas saltan ya,
y las normas de la ley
han quedado atrás,
en el antiguo Israel.
Una llave sola se nos da
para ser felices hoy,
para abrir la puerta a la verdad
para abrirnos al amor.

3. Todos los que quieren compartir
tanto más reciben ya;
nunca fue posible ser feliz
encerrado en un desván.
Ya no más secreto que guardar
a la sombra de un panteón;
sólo quien no quiera quedará
muerto en vida sin amor.
HOMBRE DE BARRO.

¿COMO LE CANTARE AL SEÑOR?
¿COMO LE CANTARE?
¿COMO LE CANTARE AL SEÑOR?
HOMBRE DE BARRO SOY.

1. El está en los montes y en el mar,
El llena el silencio
de la noche en calma
y camina en la ciudad.

2. No mira en el hombre su color,
ni mira el dinero,
es Padre de todos
y a todos quiere el Señor.

3. Entre los arroyos de cristal,
las altas montañas,
las flores, los campos,
dicen: «Aquí Dios está».
HOMBRES NUEVOS.

DANOS UN CORAZON,
GRANDE PARA AMAR.
DANOS UN CORAZON,
FUERTE PARA LUCHAR.

1. Hombres nuevos, creadores de la historia
constructores de nueva humanidad.
Hombres nuevos que viven la existencia
como riesgo de un largo caminar.

2. Hombres nuevos luchando en esperanza
caminantes, sedientos de verdad.
Hombres nuevos sin frenos ni cadenas
hombres libres que exigen libertad.

3. Hombres nuevos amando sin fronteras
por encima de razas y lugar.
Hombres nuevos al lado de los pobres
compartiendo con ellos techo y pan.
HOMBRES SIN FRONTERAS.

UNIDOS QUEREMOS CANTAR
AL MAR, AL VIENTO Y AL SOL;
QUEREMOS AL MUNDO GRITAR
LO MUCHO QUE DIOS NOS AMO:
¡QUEREMOS CANTAR!

1. Alegres formemos un mundo,
un mundo de fraternidad,
en donde los hombres descubran
caminos, senderos de paz.

2. Valientes borremos fronteras,
distancias de raza y edad
y hagamos de toda la tierra
un pueblo en sincera hermandad.

3. Y así, gente nueva en el mundo,
dejando rencores atrás,
cantamos a todos los pueblos:
la tierra es ya nuestro hogar.