Sanos de milagro
Los ocupantes de dos vehículos que protagonizaron un accidente en la mañana de hoy no sufrieron heridas de gravedad, pese a lo que muestran las imágenes del impacto.
Las sirenas alertaron del accidente alrededor de las 8.45, minutos antes dos camionetas habían colisionado en la intersección de Félix Heredia y Ruta 65, en uno de los accesos a J. J. Gómez.
A raíz del golpe, ambos vehículos terminaron dentro de un desagüe paralelo a la cinta asfáltica.
Más allá del fuerte impacto, los ocupantes de la Ford F 100 y los de la otra camioneta apenas tuvieron que lamentar los daños materiales y alguno que otro golpe.
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martes, 15 de julio de 2008
El milagro de la curación en Argentina
Chimpay, Río Negro - Valeria Herrera, la joven de 31 años en cuyo cuerpo se produjo la curación de un cáncer de útero que permitió que Ceferino Namuncurá sea consagrado como el primer beato indígena argentino de la Iglesia Católica, dijo que no se siente una “elegida” pero asume la responsabilidad de ser portadora de un mensaje de esperanza y fe.
Hace ocho años Valeria Herrera, cordobesa de nacimiento, recién casada con Joseph, un muchacho nacido en Costa de Marfil, Africa, -en donde ambos habían coincidido en una misión católica-, perdió un embarazo y el diagnóstico médico fue contundente: cáncer de útero.
“Esa misma noche, mientras lloraba con desesperanza, encontré junto a mi cama una revista con la historia de Ceferino, leí que tenía 19 años cuando murió y yo en ese tiempo tenía 24, que él era indio mientras yo había trabajado entre los indígenas en el norte de mi país y en Africa, sentí una fuerte identificación y decidí pedirle que me curara”, relató Valeria a periodistas de todo el país y el mundo que se congregaron en Chimpay para presenciar la beatificación del mapuche.
Su testimonio conmovió cuando dijo: “tenía escasa posibilidad de cura según los médicos; eso era un viernes y el lunes debía presentarme en un hospital de la ciudad de Córdoba para iniciar un urgente tratamiento de radioterapia”.
“En ese fin de semana recé y le pedí a Ceferino, a quien siempre admiraba desde chica por su rostro de paz. El lunes cuando volví al hospital, y ya no había rastros de los tumores”, contó la mujer, siempre tomada de la mano de su esposo Joseph.
El caso nunca tuvo explicación para los médicos cordobeses, fue llevado a Roma a la comisión pro beatificación de Ceferino y se lo analizó durante mucho tiempo, hasta que a mediados de 2006 se produjo el dictamen final: para la Iglesia se trató de un milagro.
La curación significó, además, la posibilidad de que Valeria tuviera tres hijos, el primero de ellos apenas un año y medio después de aquel diagnóstico médico, y hoy la familia vive en Alta Gracia, Córdoba.
Hace ocho años Valeria Herrera, cordobesa de nacimiento, recién casada con Joseph, un muchacho nacido en Costa de Marfil, Africa, -en donde ambos habían coincidido en una misión católica-, perdió un embarazo y el diagnóstico médico fue contundente: cáncer de útero.
“Esa misma noche, mientras lloraba con desesperanza, encontré junto a mi cama una revista con la historia de Ceferino, leí que tenía 19 años cuando murió y yo en ese tiempo tenía 24, que él era indio mientras yo había trabajado entre los indígenas en el norte de mi país y en Africa, sentí una fuerte identificación y decidí pedirle que me curara”, relató Valeria a periodistas de todo el país y el mundo que se congregaron en Chimpay para presenciar la beatificación del mapuche.
Su testimonio conmovió cuando dijo: “tenía escasa posibilidad de cura según los médicos; eso era un viernes y el lunes debía presentarme en un hospital de la ciudad de Córdoba para iniciar un urgente tratamiento de radioterapia”.
“En ese fin de semana recé y le pedí a Ceferino, a quien siempre admiraba desde chica por su rostro de paz. El lunes cuando volví al hospital, y ya no había rastros de los tumores”, contó la mujer, siempre tomada de la mano de su esposo Joseph.
El caso nunca tuvo explicación para los médicos cordobeses, fue llevado a Roma a la comisión pro beatificación de Ceferino y se lo analizó durante mucho tiempo, hasta que a mediados de 2006 se produjo el dictamen final: para la Iglesia se trató de un milagro.
La curación significó, además, la posibilidad de que Valeria tuviera tres hijos, el primero de ellos apenas un año y medio después de aquel diagnóstico médico, y hoy la familia vive en Alta Gracia, Córdoba.
evaluación oftalmológica a los habitantes de Caicara
Para hoy está previsto realizar una evaluación oftalmológica a los habitantes de Caicara del Orinoco, que tengan problemas con su visión; tras la llegada a esta capital de la Misión Milagro. Ayer un grupo de médicos especialista en esta materia con equipos sofisticados, arribó ayer en un avión Hércules C-130 propiedad de la Fuerza Aérea Venezolana para atender a los pobladores del Municipio General Manuel Cedeño.
Esta Jornada humanitaria se llevara a cabo en conjunto con instituciones civiles y militares de esta localidad, como el 521 Batallón de Infantería de Selva Generalísimo Francisco de Miranda, El Batallón de Reserva San Diego de Cabrutica, el Distrito Sanitario N¦ 5 y el hospital Arnoldo Gabaldón quienes brindaran apoyo logístico a este importante acontecimiento.
Ayer se realizó una caravana por las principales calles y avenidas de esta capital con el fin de llamar la atención a sus pobladores para se acerquen a recibir la respectiva evaluación y posterior intervención quirúrgica, para aquellos pacientes que sea necesario, que incluye además la entrega de lentes todo completamente gratuito. Informó El maestre supervisor Carlos Padilla, coordinador de la citada misión Presidencial.
Esta Jornada humanitaria se llevara a cabo en conjunto con instituciones civiles y militares de esta localidad, como el 521 Batallón de Infantería de Selva Generalísimo Francisco de Miranda, El Batallón de Reserva San Diego de Cabrutica, el Distrito Sanitario N¦ 5 y el hospital Arnoldo Gabaldón quienes brindaran apoyo logístico a este importante acontecimiento.
Ayer se realizó una caravana por las principales calles y avenidas de esta capital con el fin de llamar la atención a sus pobladores para se acerquen a recibir la respectiva evaluación y posterior intervención quirúrgica, para aquellos pacientes que sea necesario, que incluye además la entrega de lentes todo completamente gratuito. Informó El maestre supervisor Carlos Padilla, coordinador de la citada misión Presidencial.
milagros que hubo en la Virgen de Guadalupe
¿Qué milagros hubo en la Virgen de Guadalupe? En su tiempo: la misma aparición, la curación espontánea y milagrosa del tío moribundo de Juan Diego, Juan Bernardino, al visitarle la Virgen del Tepeyac, las aparición de rosas frescas de Castilla en la cumbre de dicho monte, y sanaciones …
¿Y ahora? Misterios escondidos en el tiempo de su aparición (1.531, en México), nos los descubre la técnica moderna. Guadalupe está llena de milagros. Resulta que la tilma con la imagen de la Virgen, de fibra de maguey, de veinte o treinta años de duración natural, es incorruptible: ya lleva más de cinco siglos en el mismo estado del principio.
La imagen está en el aire. Según la NASA, el material de la pintura no se conoce en la Tierra. Atravesada la tilma con rayo láser, se comprueba que los colores no están situados ni en el anverso ni en el reverso, sino que flotan a una distancia de tres décimas de milímetro sobre le tejido, sin tocarlo.
A 10 centímetros de la imagen, se percibe la tela en crudo. El manto mantiene la temperatura del cuerpo humano (36,6º) y está adornado de estrellas con la exacta configuración y posición que el firmamento presentaba ese día en México.
Dañado un lado de la tilma o manto en 1971 con ácido muriático, se reconstituyó milagrosamente a los 30 días. Tampoco le afectó una explosión a sus pies a inicios del siglo XX.
¿Y los ojos de la Virgen? Según estudios oftalmólogicos, se aprecia en ellos un comportamiento semejante a los del ojo humano vivo: poseen los tres efectos de refracción de la imagen, se contraen al acercarles la luz y se dilatan al retirársela; además, reflejan, como en una película, cuanto allí había cuando el indio Juan Diego la desplegó con las rosas, ante Zumárraga. ¿Tan grandes son los ojos? Sólo miden 7 y 8 milímetros, y en los del Obispo se ve al indio desplegando su tilma (imagen de una cuarta parte de millonésima de milímetro).
La Virgen aparece encinta, embarazada. Al poner sobre la cinta del manto de la Virgen, el estetoscopio, se oyen los latidos rítmicos de un bebé en gestación (115 pulsaciones por minuto). ¿Será que la Virgen quiere reflejar, así, su maternidad sobre cada indio americano y los hijos de la Madre Patria (España), en peligro los nonatos por las leyes abortistas, impías y violentas?
La revelación de las Escrituras. Apocalipsis, 12: "Apareció en el cielo una señal grande, una mujer vestida de Sol, con la luna bajo sus pies". ¿No es una evocación de la Escritura, la Virgen de Guadalupe? Te-coa-tla-xope fue el nombre de la Virgen pronunciado por Juan Bernardino. Significa "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles lo pronunciaron como Guadalupe.
Quetzalcoatl era la serpiente de plumas representada en piedra, que recordaba a un gran cometa que recorría el espacio en tiempos remotos (los de Moisé)s. Los indios la temían, la adoraban y ofrecían sacrificios humanos. Después de la aparición de la Virgen de Guadalupe, los indios americanos abandonaron esas prácticas inhumanas y abrazaron la Fe Católica.
En sólo siete años, se convirtieron ocho millones de indígenas.
Dicen que quien no cree es porque no quiere. Lo cierto es que la fe compromete y pide un cambio de vida. ¿Será por eso, por lo que fe y vida honesta suelen ir unidas?
¿Y ahora? Misterios escondidos en el tiempo de su aparición (1.531, en México), nos los descubre la técnica moderna. Guadalupe está llena de milagros. Resulta que la tilma con la imagen de la Virgen, de fibra de maguey, de veinte o treinta años de duración natural, es incorruptible: ya lleva más de cinco siglos en el mismo estado del principio.
La imagen está en el aire. Según la NASA, el material de la pintura no se conoce en la Tierra. Atravesada la tilma con rayo láser, se comprueba que los colores no están situados ni en el anverso ni en el reverso, sino que flotan a una distancia de tres décimas de milímetro sobre le tejido, sin tocarlo.
A 10 centímetros de la imagen, se percibe la tela en crudo. El manto mantiene la temperatura del cuerpo humano (36,6º) y está adornado de estrellas con la exacta configuración y posición que el firmamento presentaba ese día en México.
Dañado un lado de la tilma o manto en 1971 con ácido muriático, se reconstituyó milagrosamente a los 30 días. Tampoco le afectó una explosión a sus pies a inicios del siglo XX.
¿Y los ojos de la Virgen? Según estudios oftalmólogicos, se aprecia en ellos un comportamiento semejante a los del ojo humano vivo: poseen los tres efectos de refracción de la imagen, se contraen al acercarles la luz y se dilatan al retirársela; además, reflejan, como en una película, cuanto allí había cuando el indio Juan Diego la desplegó con las rosas, ante Zumárraga. ¿Tan grandes son los ojos? Sólo miden 7 y 8 milímetros, y en los del Obispo se ve al indio desplegando su tilma (imagen de una cuarta parte de millonésima de milímetro).
La Virgen aparece encinta, embarazada. Al poner sobre la cinta del manto de la Virgen, el estetoscopio, se oyen los latidos rítmicos de un bebé en gestación (115 pulsaciones por minuto). ¿Será que la Virgen quiere reflejar, así, su maternidad sobre cada indio americano y los hijos de la Madre Patria (España), en peligro los nonatos por las leyes abortistas, impías y violentas?
La revelación de las Escrituras. Apocalipsis, 12: "Apareció en el cielo una señal grande, una mujer vestida de Sol, con la luna bajo sus pies". ¿No es una evocación de la Escritura, la Virgen de Guadalupe? Te-coa-tla-xope fue el nombre de la Virgen pronunciado por Juan Bernardino. Significa "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles lo pronunciaron como Guadalupe.
Quetzalcoatl era la serpiente de plumas representada en piedra, que recordaba a un gran cometa que recorría el espacio en tiempos remotos (los de Moisé)s. Los indios la temían, la adoraban y ofrecían sacrificios humanos. Después de la aparición de la Virgen de Guadalupe, los indios americanos abandonaron esas prácticas inhumanas y abrazaron la Fe Católica.
En sólo siete años, se convirtieron ocho millones de indígenas.
Dicen que quien no cree es porque no quiere. Lo cierto es que la fe compromete y pide un cambio de vida. ¿Será por eso, por lo que fe y vida honesta suelen ir unidas?
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