viernes, 15 de agosto de 2008

¿LE CONOCEIS?, ¿QUE VES EN LA NOCHE? y ¡ALELUYA, MARIA!

¿LE CONOCEIS?

CON VOSOTROS ESTA
Y NO LE CONOCEIS.
CON VOSOTROS ESTA,
SU NOMBRE ES «EL SEÑOR». (bis)

1. Su nombre es «el Señor» y pasa hambre
y clama por la boca del hambriento,
y muchos que lo ven pasan de largo
acaso por llegar temprano al templo.
Su nombre es «el Señor» y sed soporta
y está en quien de justicia va sediento,
y muchos que lo ven pasan de largo,
a veces ocupados en sus rezos.

2. Su nombre es «el Señor» y está desnudo,
la ausencia del amor hiela sus huesos,
y muchos que los ven pasan de largo,
seguros y al calor de su dinero.
Su nombre es «el Señor» y enfermo vive
y su agonía es la del enfermo,
y muchos que lo saben no hacen caso,
tal vez no frecuentaba mucho el templo.

3. Su nombre es «el Señor» y está en la cárcel,
está en la soledad de cada preso,
y nadie lo visita y hasta dicen:
«Tal vez ese no era de los nuestros».
Su nombre es «el Señor», el que sed tiene.
El pide por la boca del hambriento,
está preso, está enfermo, está desnudo,
pero El nos va a juzgar por todo eso.
¿QUE VES EN LA NOCHE?

¿QUE VES EN LA NOCHE,
DINOS CENTINELA?
¿QUE VES EN LA NOCHE,
DINOS CENTINELA?

1. Dios como un almendro
con la flor despierta;
Dios que nunca duerme
busca quien no duerma
y entre las diez vírgenes
sólo hay cinco en vela.

2. Gallos vigilantes
que la noche alertan.
Quien negó tres veces
otras tres confiesa
y pregona el llanto
lo que el miedo niega.

3. Muerto le bajaban
a la tumba nueva.
Nunca tan adentro
tuvo el sol la tierra,
daba el monte grito
piedra contra piedra.

4. Vi los cielos nuevos
y la tierra nueva.
Cristo entre los vivos
y la muerte muerta.
Dios en las criatura
y eran todas buenas.
¡ALELUYA, MARIA!

¡ALELUYA-A-A! ¡ALELUYA!
¡ALELUYA-aleluya! ¡ALELUYA-aleluya!
¡ALELUYA-aleluya! ¡ALELU-U-U-YA!

1. Y por la marisma la brisa gritó:
«Dichoso tu vientre María, la Virgen,
que llevó el Cordero bendito de Dios.

2. Que destile el cielo rocío de amor,
derramen las nubes su luz de victoria
y brote en la tierra nuestra salvación.

3. ¡Oh, Blanca Paloma, la madre de Dios!
Aquel que no cabe en el universo
escogió tu seno y en el se acunó.

¡ALELUYA-aleluya! ¡ALELUYA-aleluya!
¡ALELUYA-aleluya! ¡ALELUYA!
¡ALELUYA-A-A! ¡ALELUYA!

No hay comentarios: